Cuando alguien nos escribe por primera vez, casi siempre aparece esta pregunta. Tiene todo el sentido. Nadie quiere embarcarse en algo sin tener aunque sea una idea de lo que le espera.

La respuesta es: depende. Pero eso no significa que no puedas orientarte.

La ansiedad no es igual en todas las personas

Puede aparecer de formas muy distintas. A veces es una preocupación constante que no te deja descansar. Otras son ataques de pánico, miedo a situaciones concretas, o esa sensación de alerta permanente sin saber muy bien por qué.

El tiempo que dura el tratamiento depende de qué tipo de ansiedad tienes y cuánto llevas con ella, de si hay un trauma detrás que la mantiene activa, de tu momento vital ahora mismo, y de la terapia que uses, porque no todas funcionan igual de rápido.

¿Cuántas sesiones son habituales?

Con terapia especializada como EMDR o ART, muchas personas empiezan a notar cambios en pocas sesiones. A grandes rasgos:

Ansiedad leve o situacional (exámenes, cambio de trabajo, una ruptura): entre 4 y 8 sesiones suelen ser suficientes para tener herramientas y sentirse bastante mejor.

Ansiedad generalizada o ataques de pánico: habitualmente entre 8 y 16 sesiones, dependiendo de cuánto tiempo llevas con ello y de si hay experiencias pasadas que lo sostienen.

Ansiedad asociada a trauma: aquí EMDR y ART cambian mucho el panorama. Lo que con otro tipo de terapia podría llevar años puede resolverse en pocas sesiones, a veces incluso en una sola para un recuerdo concreto.

¿Qué pasa en la primera sesión?

No es para ponerse a trabajar de golpe. Es para conocernos, entender qué te está pasando y ver juntas qué camino tiene más sentido para ti. No tienes que contar nada que no quieras.

Al terminar ya sabrás bastante mejor cuánto puede llevarte y por dónde vamos a ir.

EMDR y ART: terapias que acortan el camino

Si la ansiedad tiene raíces en experiencias pasadas —aunque no las identifiques claramente como un trauma— el EMDR(Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) y el ART (Terapia de Resolución Acelerada) pueden ser especialmente útiles.

Los dos trabajan con cómo el cerebro almacena esas experiencias, sin necesidad de revivir el dolor una y otra vez. Son terapias breves, estructuradas y con respaldo científico.

Lo más importante: dar el primer paso

La ansiedad tiende a cronificarse cuanto más tiempo pasa. No porque seas débil, sino porque el cerebro aprende a mantener esa alerta si nadie le indica que ya no hace falta.

Si llevas tiempo dándole vueltas, pedir ayuda es el siguiente paso.

En el Centro de Psicología Isabel Vigil en Gijón ofrecemos terapia presencial y online. Puedes escribirnos sin compromiso y te orientamos desde el primer momento.

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Este artículo ha sido redactado por el equipo del Centro de Psicología Isabel Vigil, especialistas en ansiedad, trauma y dependencia emocional con terapia EMDR y ART en Gijón.

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